sábado, 13 de noviembre de 2010

Catetos e hipotenusa

Siempre vos, tan correcto, recto…

Pero en este caso uno más uno no son dos.

Si tuviera que clasificar todo este problema diría que Pitágoras ya me ahorró la trabajo.

Así que lo realmente agobiante sería tratar de soportarme, al cuadrado… No soy nada fácil, soy como un cateto.

Cateto al cuadrado…

Para poder solucionar la ecuación necesitaríamos más de vos… Pero ya traté, me esforcé… Y sigo sin encontrar el resultado…

Lo más probable es que vos sólo quisieras llegar a un único vértice, ser semirrecta…

Pero llegó este cateto a convertirte en hipotenusa.

miércoles, 20 de octubre de 2010


¿Usted sería tan amable de cerrar la puerta con toda la fuerza que tenga?

Deje de ser tan cobarde y déjeme del otro lado de la puerta, sin llave, sin posibilidad de entrar por más que toque el timbre. Si está lloviendo, deje que las gotas me despierten y si el sol es muy fuerte deje que me encandile.

Pero si me mantiene afuera tampoco me deje entrar cuando usted no sepa hacer el té, o cuando quiera un beso de buenas noches. Sea fuerte y cuando sienta que soy más útil resista al temblor de la mano y tráguese la llave.


sábado, 16 de octubre de 2010

Si hoy dijeras que querés algo conmigo

estaría convencida

que después de todo este tiempo

no sentís nada por mí…

miércoles, 13 de octubre de 2010



Hay relaciones que expiran...



domingo, 26 de septiembre de 2010


Me atrevo a decir que es culpa tuya. Cuando iba a cruzar la calle fuiste vos quién me detuvo y me hizo dar dos pasos atrás. Ahora siento que estoy en un 24 de septiembre, pero del año equivocado.


martes, 21 de septiembre de 2010



El tiempo es una consideración, un estado de animo, una imagen mental y una sensación.
Cuando todo se empieza a hacer más corto y las madrugadas llegan más rápido
no hay más remedio que tomarnos un café con la espera.


lunes, 23 de agosto de 2010

Recepción




Decidí hacerle caso una “señal”, a una llamada telefónica en la banca de una iglesia vacía. Corrí por la calle que ya había recorrido para encontrar respuestas, para dar respuestas. No tambaleé, completamente convencida de qué decir llegué y traté de encontrar el lugar que asumía como mío. Logré acomodar todo a mi manera y encontré la paz que yo misma me había arrebatado dos hojas de calendario atrás.

Decidí creerme el cuento de las múltiples oportunidades. Caída tras caída me levanté y me culpé a mí misma por el mal equilibrio, sin darme cuenta que bajo mis pies sólo podía encontrar una calle maltrecha.

Decidí creer que los encuentros inadvertidos en la madrugada estaban planificados con agenda en mano y las casualidades por la tarde eran mejor que un café recién hecho.

Decidí ver los días soleados y las sonrisas espontáneas, pero olvidé contar los sarcasmos y las faltas de cortesía. Me dediqué a comprar, sin que me compraran de vuelta y me hice adicta a un sentimiento sin fundamento alguno.

Decidí mentir y encajar, pero ahora preferiría ser yo la que puede decir adiós sin el remordimiento de un engaño bajo el brazo.

Hace meses pedí una señal y entró una llamada telefónica en la banca de una iglesia vacía… Hoy creo en las casualidades y no en el destino. Hoy no correría, ni daría respuestas. Hoy sería yo quién apaga el interruptor sentimental y deja que suene el contestador.

miércoles, 26 de mayo de 2010

paredes y límites

Con un poco de esfuerzo, alianzas y esperanza construí, un día por el mes de abril…
Ahora miro cada una de las cuatro paredes que me encierran. Esas cuatro paredes que retumban ecos constantes.
Hay límites que uno debe respetar. Hay distancias que se deben mantener, hay personas que simplemente se deben odiar.
El enojo me hacía más fuerte y capaz. Ahora soy tan vulnerable que no puedo tomar ninguna decisión acertada. La mira está borrosa y no distingo el objetivo.

Llorar… sí, eso hago, pero no tengo idea de la razón para sucumbir.

Creí necesitar algo que no era indispensable.
Creí olvidar algo que jamás logré enterrar.
Creí poder mantener una distancia que era imposible visualizar.
Creí tener control pero ahora hay tantos caminos que no sé para dónde mirar.

Lo único que quiero ahora es una estructura sólida que poder destruir. Botar paredes sin remordimientos ni culpabilidad… Pero ni eso logré mantener intacto…

viernes, 16 de abril de 2010

Knockout


Creo que la caída fue tan fuerte que no me recupero.

El tratar de no sentir nada es el mecanismo de defensa, es hacerse el fuerte para no llorar. El considerarse indiferente es la “madurez” necesaria. El dejar de pensar en ello es la necesidad de superación. Crecer a la fuerza, olvidar a la fuerza, desistir a la fuerza.

Ver la realidad con los dos ojos, sin poder hacerse el sordo inhabilita los sentimientos. Como zombi. Sin saber qué sentir, qué no sentir y ni cuando. La rabia mezclada con amor y odio, el olvido disfrazado de aceptación. La resignación por la espalda y el puñal tembloroso escondido. Nunca arriba, pesa mucho. Nunca abajo porque no hay gusto sin sabor. El paladar no reconoce el impulso. Uno sube y cae fuerte, todo lo que sube baja. Si sube mucho, cae duro, si pesa no puede estar arriba, tiende a bajar.

El encuentro no se procesa, no se archiva, no se deja atrás. El olvido no es una justificación valida.

jueves, 1 de abril de 2010




Me terminé convirtiendo en un comodín.



jueves, 18 de marzo de 2010

Sustitución

A falta de permisos pasá las actividades de la noche para la tarde.
Que la luna no se entere de nuestros secretos y que las ventanas se mantengan cerradas.
No pensés en nada, no pensés en nadie.
Dejame acompañarte en silencio.

viernes, 5 de marzo de 2010

Casillas

Yo sé que sos un niño, y te gusta jugar.

Yo soy niña, y me gustan los juegos,

y en este juego NUNCA he estado cerca de ganar.

Siempre he sido cualquier cosa, menos la primera.

Una vez pensé que no te dabas cuenta de lo que estábamos haciendo.

Es imposible no notarlo, todos lo sabían menos vos.

En ese momento descubrí que esto era un juego más, tu juego.

Yo solo arranqué en la casilla de inicio, empecé a comprar propiedades, lugares, detalles, secretos, emociones; caí en trampas, retrocedí espacios, me perdí y confundí, pero todo fue tu idea, tu tablero, tu vida.

Muy lejos de poder ganar he dado mil vueltas, el problema es que no sé cómo detenerme, y no sé si quiera detenerme.

Vos no me dejás detenerme.

lunes, 15 de febrero de 2010

No voy a buscar a nadie más
Voy a esperar, te voy a esperar,
Y si fuera él…
Cuando alguien me haga sentir lo mismo que siento cuando miras mis ojos
en ese preciso momento podré buscar compañía en alguien más,
pero no me voy a conformar con ningún sentimiento menor que ese.
Y ese sentimiento de vacío.
Esa esperanza absurda.
Las horas corren igual de rápido,
La gente camina igual de despacio,
Nosotros sólo vemos pasar el mundo frente a nuestros ojos,
buscamos mejorar las cosas, necesitamos abrirnos paso
y sin darnos cuenta nos vamos a encontrar con la misma piedra…
Lo único que se puede esperar es verla a tiempo para lograr saltarla…

martes, 12 de enero de 2010






Yo sé que cuando mami dice "¡Eso no me parece!" es porque está preocupada por mí...