jueves, 10 de julio de 2014

El muro


Un día mi mamá se sentó conmigo y me dijo creía que mis problemas emocionales se debían a ella. 

Mi mamá no tiene la culpa de las noches en vela con el teléfono ya tibio en las manos tensas. 
Mi mamá no tiene la culpa los chispazos apagados en el estomago por miradas perdidas. 
Mi mamá no tiene la culpa de la etiqueta “amiga increíble” en el frente. 


Mi mamá no es la culpable de mi falta de juicio para entregar llaves y bajar puentes. 

GL

Te dejé una ventana abierta. Pediste tiquete de parqueo en un lote en el que no dejo a nadie pasar ni a cambiar una llanta. Te abrí la puerta. Le di un espacio a mi teléfono en la almohada para sentirte respirar en mis sueños. Te dejé dormir con mi cabeza en tu hombro y te dejé darme la mano para cruzar la calle entre la victoria y la hispanidad. 

Son las 9:00 y sigo esperando la llamada anónima de las 6:00. 
Me voy a comprar un par de agujas para empezar a tejer como Penélope.