miércoles, 20 de octubre de 2010


¿Usted sería tan amable de cerrar la puerta con toda la fuerza que tenga?

Deje de ser tan cobarde y déjeme del otro lado de la puerta, sin llave, sin posibilidad de entrar por más que toque el timbre. Si está lloviendo, deje que las gotas me despierten y si el sol es muy fuerte deje que me encandile.

Pero si me mantiene afuera tampoco me deje entrar cuando usted no sepa hacer el té, o cuando quiera un beso de buenas noches. Sea fuerte y cuando sienta que soy más útil resista al temblor de la mano y tráguese la llave.


sábado, 16 de octubre de 2010

Si hoy dijeras que querés algo conmigo

estaría convencida

que después de todo este tiempo

no sentís nada por mí…

miércoles, 13 de octubre de 2010



Hay relaciones que expiran...