domingo, 16 de noviembre de 2014

El futuro

El futuro tiene ojos negros y dientes blancos. Llega a revisar los mails a las 9 de la mañana  y se va a dormir a las 3:00 a.m. El futuro tiene menos de 25 años. El futuro es alto y me mueve el asiento del carro para poder estirar las piernas.

El futuro se describe igual que mi vida: es cariñoso, familiar y no entra en un pantalón talla 4. El futuro no genera culpa, igual que mis llamadas y nuestros dedos entrelazados. El futuro es inteligente y en las noches se sienta en las aulas en las que yo ya me senté.


El futuro me corre el delineador dos noches por semana. El futuro no sabe quién soy. El futuro me arrancó la confianza y el felices para siempre.  

jueves, 10 de julio de 2014

El muro


Un día mi mamá se sentó conmigo y me dijo creía que mis problemas emocionales se debían a ella. 

Mi mamá no tiene la culpa de las noches en vela con el teléfono ya tibio en las manos tensas. 
Mi mamá no tiene la culpa los chispazos apagados en el estomago por miradas perdidas. 
Mi mamá no tiene la culpa de la etiqueta “amiga increíble” en el frente. 


Mi mamá no es la culpable de mi falta de juicio para entregar llaves y bajar puentes. 

GL

Te dejé una ventana abierta. Pediste tiquete de parqueo en un lote en el que no dejo a nadie pasar ni a cambiar una llanta. Te abrí la puerta. Le di un espacio a mi teléfono en la almohada para sentirte respirar en mis sueños. Te dejé dormir con mi cabeza en tu hombro y te dejé darme la mano para cruzar la calle entre la victoria y la hispanidad. 

Son las 9:00 y sigo esperando la llamada anónima de las 6:00. 
Me voy a comprar un par de agujas para empezar a tejer como Penélope.