Si tengo que escoger, prefiero que sea ella: la de los ojos oscuros y corazón cálido.
Prefiero que sea la que le sonríe a la vida con innocencia y no la que miente siempre después de cada comida.
Si tengo que dejarte ir, prefiero saber que es en buenas manos, en brazos que amarren y voz que arrulle, no bajo la capa de traición, interés y un closet lleno de blusas desabrochadas.
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